Son muy pocos los ajedrecistas que han conseguido dejar una marca tan honda en la historia del ajedrez como Paul Morphy (1837-1884). A pesar de su efímera carrera ajedrecística, Morphy destacó por su brillantez delante del tablero, por la belleza de muchas de sus partidas de ajedrez, y por demostrar un estilo romántico fundamentado en unos principios del desarrollo muy adelantados para la época en que desplegó su juego. En pocas palabras, Morphy era un experto en activar sus piezas y dirigirlas hacia el ataque del rey contrario. Como no podía ser menos, este sobresaliente jugador enriqueció el noble juego del ajedrez con un mate que lleva su nombre, el mate de Morphy.El primer diagrama recoge el esquema básico del mate de Morphy. Como se puede observar, el alfil controla la casilla de escape del rey y se trata de un esquema muy parecido al del mate del pasillo.



